Chuck Levine y Larry Valentine
tienen una gran amistad y son el orgullo de la estación
de bomberos de la que forman parte. Chuck se siente en
deuda con Larry quien le salvó la vida en un incendio.
Larry decide cobrarse ese favor cuando la burocracia municipal
le prohíbe poner a sus hijos como beneficiarios
de su seguro de vida. Lo que Chuck tiene que hacer es
declarar en un par de formularios, que es el `compañero
de vida` de Larry. Pero las cosas se complican cuando
la situación pasa de ser confidencial a ocupar
las primeras planas de los diarios locales.